Bolivia fortalece su conexión con el océano Atlántico mediante los puertos internacionales del oriente y la hidrovía Paraguay–Paraná. Esta alternativa permite movilizar carga hacia mercados globales evitando el cruce de la cordillera, con oportunidades de reducción de costos y tiempos logísticos.
Puerto Aguirre forma parte de este sistema estratégico desde Puerto Quijarro, articulando exportaciones bolivianas y servicios multimodales. La consolidación de esta vía exige inversiones sostenidas, modernización de infraestructura y coordinación regional.